viernes 5 de febrero de 2010

Las flexiones de Hegel

Mientras no me sacan la chucha
respiro tranquilo

si me sacan la chucha
me recuperaré

si no me recupero
pierdo los dientes

si pierdo los dientes
no podré estudiar derecho

si no estudio derecho
tendré que rezarle a la filosofía

si le rezo a la filosofía
pierdo a la mitad de mis amigos

si pierdo a la mitad de mis amigos
pierdo la mitad del copete

si pierdo la mitad del copete
pierdo la mitad del alma

si pierdo la mitad del alma
la cacha se hace impura

si la cacha se hace impura
más de la mitad del siglo venido y por venir estará en mi contra

pero como todo el mundo está en mi contra
y ya he perdido a más de la mitad de mis amigos
y el copete me ha robado más de la mitad del alma
y lo que más quiere la gente es sacarme la chucha

entonces
como conclusión sana y universal

pierdo todos los dientes

y no me queda más que rezarle púbicamente a la filosofía

y que me saquen aún más la chucha

y que el mundo culee todo junto y yo sea el espectador más grande y masturbativo de la faz de la tierra

martes 26 de enero de 2010

En las conversaciones el yo es una pelota de fútbol la finalidad del discurso una lucha constante entre nervios y óptica

En realidad este tema ha sido el tema de los jóvenes del siglo XX y XXI

Perdí el romanticismo lírico si es que alguna vez lo tuve
y lo cambié por un odio al yo

al yo de los otros
y al mío

igual que cabro chico

pues mi pendejería es consecuencia de mi pérdida de niñez

igual que cualquier pendejo culiao
que miente sobre sí mismo a sí mismo

jueves 21 de enero de 2010

Dícese que el amor así como el terror y la mayoría de las sensaciones superiores y condicionantes de la vida se sienten en el estómago: las mariposas en la guata y el vértigo son las más grandes metáforas. En Japón se considera el estómago, unos 2 centímetros bajo el ombligo, el centro de toda actividad humana. Se le llama Hara, y es la fuente de todo movimiento. El Hara-kiri es la expresión máxima de destrucción del universo, en el sentido de destruir el centro máximo de la vida: el motor del movimiento, pues todo objeto tiene su centro, que es su eje, su centro de gravedad, así como en los monitos del taca taca, que giran alrededor del fierro que los sostiene, y así como todo objeto gira en base a un punto. Agarrad cualquier objeto y hacedlo girar presionando un punto. El agua no lo sé. Así como la expresión gringa "you rock my world" sólo quiere decir, "tú distorsionas el eje de mi vida": las mariposas en la guata, el vértigo. Al sentir cualquier especie de sensación en el estómago, que esté condicionada por un evento X de la vida, tal que Y (el sujeto) se vea estrujado por aquel evento, entiéndase como Hara-kiri aquella sensación. Quien comete Hara-kiri en el sentido originario de la palabra, en su sentido nipón, lo realiza por motivos morales, quien lo padece en estos términos, en un segundo grado, lo padece en el sentido de estremecimiento del Hara en su máxima expresión: de perder el centro de gravedad y perder(se) en el mundo como quien flota en él y se ve absolutamente indefenso. Frente al amor, quien siente mariposas en la guata, es absolutamente indefenso, entregado al ser amado, condenado al sufrimiento. Quien padece el vértigo del terror, dadas determinadas causas socio-políticas, sobre todo la enajenación que provoca lucha, es absolutamente indefenso. El miedo que se siente ante un ladrón, ante un asesino, ante un golpeador, es el miedo a la carencia absoluta de defensa, a la pérdida del centro de gravedad de la vida, a la pérdida de la casa. Quien padece de Hara-kiri en este sentido padece de exilio, pues no tiene hogar alguno y se ve entregado absolutamente a la INTEMPERIE. La máxima expresión del Hara-kiri en todos sus sentidos, ya sea nipón o en el citado, es la INTEMPERIE, es decir, la pérdida absoluta del eje de la vida, la pérdida del centro de gravedad, del origen del movimiento mundano: el miedo, el amor, el terror, tienen en común la falta de hogar que facilitan, y la carencia de gravedad, en el sentido de estar "en" la tierra.

lunes 4 de enero de 2010

¿Es acaso la infancia una etapa de la vida, una estación de ésta, como si al pasarla sólo quedase el recuerdo y la nostalgia de jamás volver a pisar su territorio? ¿Es acaso el terror extirpable del ser humano?

miércoles 23 de diciembre de 2009

Háganse una pizza, héchenle ketchup en la superficie de la masa, luego unas torrejas de queso laminado de manera que cubran toda la masa, jamón distribuido de la misma manera que el queso, unos tomates cortados en rondelle, unas aceitunas cortadas por la mitad sin cuezco, orégano, unas longanizas en rodaja, unas vienesas, choclo desgranado y métanla a un horno hasta que se vea apetitosa. Cuando esté lista cómansela, vean alguna película, sírvanse un vaso de bebida (a elección), y disfruten de la vida por unos minutos. Para ello enciérrense en una pieza y digan que si los llaman por teléfono o a la casa, digan que salieron y que no están, cosa que nadie los moleste. Es una buena terapia.

lunes 21 de diciembre de 2009

Los niños sonríen, y yo puedo llegar a ser el estúpido más grande.

lunes 14 de diciembre de 2009

Mi perrita tiene puesta su patita sobre una galleta e intenta dormir así con su hermoso rostro lleno de cariño e inocencia mientras afuera se sacan la chucha y soy yo el malo, el engañador, el ladrón. Quisiera ser una nube, y que la gente arrase con su voluntad política, pero sin perturbar mi tranquilidad, ni la de mis perros.